miércoles, 31 de diciembre de 2014

31 de Desembre!

Ja hi tornem a ser... un altre 31 de Desembre ple de reflexions, esperances i nous propòsits. Ara bé, m’entres tothom pensa en el que ha fet bé i malament i es proposa trobar l’amor, aprimar-se, deixar de fumar i fer més esport... jo no puc deixar de pensar en una sola cosa... EL CANVI.

El canvi s’ha apoderat del meu 2014 i de mi mateixa, el canvi m’ha fet sentir perduda, fora de lloc i molts cops m’ha fet dubtar de si havia pres la decisió correcta. Però en un dia com avui puc afirmar que gràcies a aquests canvis he aconseguit tot el que volia i que encara que mai estarem cent per cent segurs de les decisions que prenem, hem de continuar escoltant a aquesta veueta interior que ens fa canviar, avançar i créixer.

Avui m’he adonat que probablement aquest any no ha estat el millor en la meva història, hi ha hagut més baixos que alts i tot i estar rodejada de gent que m’estima no he sabut ser estimada. Però tot i així el meu propòsit pel 2015 no és estabilitzar-me i solucionar els contratemps, sinó saber conviure amb el CANVI....Aquest procés que ens desequilibra, ens fa caure i començar de zero, ens fa sentir petits i perduts, però també l’únic responsable de fer-nos avançar, i sobretot el que fa que cada 31 de Desembre ens sentim orgullosos d’haver pres decisions i d’haver viscut al límit sense conformacions.


Us desitjo un feliç 2015 i us animo a canviar i a somiar. No és un camí fàcil però és l’únic que ens fa créixer.

martes, 18 de marzo de 2014

Count down!!

18 días, 432 horas, 25.920 minutos o 1.555.200  segundos para despedirme de Londres, este lugar que tanto me ha enseñado, me ha hecho reír, llorar, conocer mis limites, me ha regalado a bellísimas personas y me ha quitado muchas otras. Pero sobretodo, Londres me ha hecho más fuerte y me ha enseñado a disfrutar de la soledad.

Es curioso como en una ciudad tan grande, llena de vida, color y gente puedes llegar a sentirte tan solo... Ya lo dice mucha gente: “O te comes la ciudad o la ciudad se te come a ti”

Mi relación con Londres  no siempre fue fácil, recuerdo mis inicios, mi primer día perdida en medio del caos, oscuro y agobiante, sin mucho más que dos maletas y la ilusión por conocer, recuerdo sentirme frágil y perdida. Era hora punta y había gente por todas partes, algunos trajeados otros vestidos de colores, pero todos con la cabeza gacha o mirando al móvil caminando hacia el mismo lugar como si de hormigas se tratara.

Recuerdo trabajar de sol a sol y hacerlo repetidamente cómo el que respira, sin darme cuenta que el tiempo volaba  y cada día me alejaba más del rumbo que había creído tomar.

Me dejé llevar por el ritmo frenético de la ciudad, por el gran consumismo que la caracteriza y un día me di cuenta que me había convertido en una hormiga más, había perdido las ganas de investigar, la sonrisa grande y despreocupada que siempre me había caracterizado.

Me dejé envolver por el gris, me encogí hasta sentirme insignificante, me consolé comprando, caí me levanté, volví a caer y fueron miles las veces que pensé en abandonar, irme corriendo de aquel lugar que me estaba robando la energía positiva.

Afortunadamente no lo hice, y gracias a la gente que me ha acompañado en este camino y a la fuerza inexplicable que ha crecido en mí, me he levantado de cada caída más fuerte que nunca.

Pero como todos sabemos después de las tormentas siempre llega la calma y un buen día salió el sol, Londres cogió color y sentido… Encontré un piso el cuál pude llamar hogar y volví a trabajar con niños. Ese día paré de dejarme llevar cómo una hormiga y decidí tomar las riendas y aprovechar todas las oportunidades que nos regala este lugar… Empecé a estudiar conocer nuevos lugares y gente, a viajar y recuperé mi sonrisa, mi energía y las ganas de conocer.

El camino ha estado lleno de sentimientos contradictorios y emociones explosivas que uno no cree poder sentir hasta que se marcha…
Mucha gente dice que lo envidia, pero lo que ellos no saben es el precio tan alto que se paga… Ellos creen que es fácil, que conocer gente y crear vínculos es muy rápido, que te acogen con los brazos abiertos y todo son fiestas… Lo que no tienen en cuenta es que por mucho tiempo que pase siempre seremos extranjeros y que cuando más tiempo pasa más extranjero te sientes tanto en el nuevo país cómo en el país de origen.

Cuando te das cuenta, miras a tu vida, la que ahora cuelga entre dos ciudades y realizas que ahora eres dos personas diferentes y que por mucho que los dos países representen y llenen una parte de tu ser y aunque tengas gente a la que amas tanto en un lugar cómo en el otro, ahora tu corazón esta partido en dos y siempre habrá una parte de ti que se sentirá lejos de casa y estará en una constante lucha personal.

El vivir en el extranjero es una experiencia maravillosa, nos enseña el poder de adaptación, a convivir con nosotros mismos y conocer otras culturas, te da el regalo de la libertad, te ayuda a  empezar de cero y a crecer sin límites.

Pero el día que te marchas de casa tienes que aprender a convivir con el sentimiento de estar siempre perdiéndote algo… Ya sea un cumpleaños,  un nacimiento o un simple domingo de sofá peleándote con tu familia por el mando de la tele.

A día de hoy, después de más de tres años peleándome con estas contradicciones me doy cuenta que este sentimiento se repetirá a la inversa y que este lugar que al principio parecía exageradamente grande, frio y gris me ha robado el corazón.

Londres, por increíble que parezca echare de menos tanto tus virtudes como tus defectos… Echare de menos mi absoluta libertad, toda la gente que ha pasado a ser familia y a los niños que después de dos años son como de mi propia sangre. Incluso echaré de menos el caos, el ruido, el ser más pobre que una rata, el beberme hasta el agua de los floreros, el engordar sólo con respirar, el no separarme del paraguas, los cambios de humor, los largos trayectos, el perderme y volverme a encontrar etc.

Me dispongo a cerrar esta puerta con la mejor de las sonrisas, sintiéndome muy afortunada por la experiencia y por toda la gente que ha pasado por ella. Sabiendo que he superado con creces todas mis expectativas y que aquí siempre tendré mi segundo hogar.

Ahora solo falta coger fuerzas para abrir la siguiente puerta, aprender de ella y disfrutarla!!

 Barcelona here I come.






Amb amor: la sabata

viernes, 14 de febrero de 2014

Reflexiones de San Valentín

Que es el amor? 
O si mas no, en que lo hemos convertido?

Alguien recuerda ese tiempo en el que el amor era incondicional?, en el que los príncipes cabalgaban durante días por senderos encantados, luchando contra criaturas salvajes sólo por un beso de su amada?
Dónde todos los cuentos acababan con final feliz y el amor era capaz de curar hechizos, convertir ranas en príncipes e incluso hacerte volar en alfombras mágicas?

Siempre he dicho que Disney dejó el listón demasiado alto y probablemente hizo mucho daño creando expectativas de lo que nunca sucederá. Pero aquí estamos, con la pequeña esperanza de que algún día llegue nuestro príncipe azul.

Lo más preocupante del asunto es que en algún momento del camino se nos ha ido de las manos, hemos dejado de creer en el amor y empezado una guerra de egos.
Hoy en día, las citas ya no se centran en el intercambio de intereses dónde las conversaciones fluyen y el tiempo pasa tan rápido que al darte cuenta es de día. Ahora, las citas parecen entrevistas, partiendo de la base que ya no hay mucho de que hablar porque la mitad de la información que se suele compartir esta en tu pagina de facebook, parece que en vez de conocer a la otra persona lo único que queremos es presumir de nuestros logros y quedar por encima.

Hemos creado una gran coraza en contra del sufrimiento que lo único que ha logrado es alejarnos de lo puro y lo bonito del sentirse vulnerable. Ya nadie aguanta nada, el amor propio es tan grande; que se está mejor sólo que mal acompañado… El proceso de selección también ha cambiado muchísimo, antes esperábamos a sentir esa atracción que te incitaba a saber más de la otra persona y te hacia ir a dormir pensando en el siguiente encuentro, pero ahora es tan fácil como bajarte una aplicación que te presenta virtualmente a los hombres solteros de tu zona….(la cosa es preocupante).

Recuerdas cuándo el sexo era algo más que un acto físico? Cuándo una caricia te recorría el cuerpo con escalofríos y el poseer a esa persona era incluso mejor que todas las veces que habías reproducido ese momento en tu imaginación? Déjame decirte que esa sensación está extinguiendo… El sexo ha pasado a formar parte del periodo de selección, (hay que probarlo antes de comprarlo) y si te gusta repetirlo sin ataduras sentimentales; el famoso termino “folla amigos” Los que nunca pelean, nunca se comprometen más de lo necesario, los que juegan a hacer lo más divertido de toda relación sin poner etiquetas y los que al final acaban dándose de morros teniendo que enfrentarse a lo más temido: Los sentimientos.

Podríamos culpar a la sociedad, a las tecnologías e incluso a la libertad con la que nos han educado sexualmente, pero ninguno de estos aspectos son negativos siempre y cuando no los llevemos al extremo.
Que está pasando? Somos una de las generaciones más afortunadas, tenemos infinidad de oportunidades y libertad de expresión.. Y sin embargo no estamos sabiendo gestionarlo…

Por ejemplo, en vez de utilizar las tecnologías de manera inteligente, las usamos en contra nuestra, las peleas de pareja ya no son por dormir con los calcetines puestos, sino por no haber contestado un whatsap en el tiempo estipulado o por la cantidad de hombres a los que les gusta la foto que colgaste.

Además ya que somos libres de expresar lo que sentimos, Hagámoslo… No es tan difícil, a nadie le gusta sentirse expuesto, pero las cosas no mejoran pretendiendo que nada nos importa, quien no arriesga no gana, y es más duro arrepentirse de lo que no se ha dicho que de lo que sí.

Lo sé, sentir da miedo… igual que da miedo saltar sabiendo que lo que te espera es la caída, pero y la emoción de antes del salto?, y el sentimiento de volar? Creo que son sensaciones que merecen la pena experimentar.

Seamos sinceros nunca será tan bonito cómo en las películas, ni habrá banda sonora en cada beso o en cada desengaño pero las memorias son las que hacen de nuestras vidas algo especial y único. 
Dejemos de pretender ser los más originales, los más fuertes e independientes y creemos memorias.

Amb amor: la sabada.